jueves, 18 de febrero de 2010

¿Cuándo buscar un segundo embarazo?

   Si ya son una familia de tres, es probable que esten pensando en darle un hermanito a su hijo. Es evidente que la situación no es la misma que con el primer embarazo. Ha pasado el tiempo (en algunos casos más, en otros menos) y ya tienen un hijo que demanda toda su energía. Si la idea de volver a ser padres está rondando, reflexionamos sobre cuándo buscar un segundo embarazo.

Nos centraremos en cómo influye la edad de cada uno de sus miembros a la hora de agrandar la familia. Desde luego, además pueden influir otros factores como la situación económica, las presiones familiares u otras cuestiones personales que en algunos casos sean decisivas, pero hablaremos ahora de las más generalizadas.

La edad de la madre

Como sabemos, las mujeres son madres a edades cada vez más avanzadas. En España, la mayoría tiene su primer hijo pasados los 30 años y un 30% tienen su primer hijo después de los 35 años, es decir que es muy probable que de decidir tener un segundo bebé, éste llegaría después de los 35 años. Muchas mujeres los tienen antes, pero lo cierto es que el reloj biológico no se detiene y las probabilidades de lograr el embarazo disminuyen notablemente cuanto mayor es la mujer. A partir de los 35 años las posibilidades de embarazo son de un 8% y a partir de los 38, de un 3%.

Es decir, la edad de la mujer es un factor muy importante, tanto por las probabilidades de embarazo como por las complicaciones que puede suponer un embarazo y un parto a ciertas edades.

Muchas parejas, después de tener el primer bebé se apresuran a tener el segundo porque los 40 ya están encima. El argumento de algunas mujeres que han retrasado su maternidad y quieren tener un segundo hijo es “ya tengo una edad, así que el momento es ahora o nunca”.

No sólo hay que tener en cuenta la edad biológica de la madre, por más que nos sintamos estupendas el ciclo femenino de la fertilidad no entiende de esas cuestiones.

También es muy importante, independientemente de la edad, el estado físico. El cuerpo ya ha pasado anteriormente por un embarazo y un parto, es posible que hayan quedado unos kilitos de más como recuerdo, entonces el segundo embarazo no se encara en las mismas condiciones físicas que el primero. Lo ideal es volver a hacer ejercicio en el postparto para estar a punto para el segundo embarazo, y por supuesto, continuar a lo largo del nuevo embarazo.

Además de la edad biológica y del estado físico, yo le doy mucha importancia a la energía. Los cuidados de un bebé pequeño demandan mucha energía por parte de los padres. No es aconsejable encarar un segundo embarazo con la batería descargada. Aunque tal vez nos cuidemos menos en el segundo embarazo, el segundo bebé merece nuestra atención y cuidados tanto como el primero aunque todavía esté dentro del vientre.

Y no hablo sólo de la energía que necesitamos para cuidar de un niño y de un embarazo porque eso es sólo el comienzo. Hay que pensar también en el futuro, de aquí a cinco o diez años, porque los niños nos seguirán necesitando al cien por cien y por lo general las energías no son las mismas a los 40 que a los 50.

La edad del hermano mayor

Muchas son las teorías sobre la diferencia de edad entre hermanos. No hay una regla precisa acerca de cuál es el mejor momento para tener un segundo hijo, eso depende mucho de la situación particular de cada familia.

Hay de todo. Están quienes prefieren tener a los hijos muy seguidos y ni bien pasado el postparto se lanzan a la búsqueda del segundo. Eligen tener a los dos en una etapa de desarrollo similar, pensando en que tengan las mismas afinidades, jueguen juntos y atender más o menos a las mismas necesidades.

En el otro extremo, están quienes prefieren centrarse en el primer hijo hasta que se vuelve más independiente, digamos 4 o 5 años, y recién ahí buscar un hermanito para centrarse en sus cuidados. Esta teoría es muy válida y entendible, pero hay que tener en cuenta que ha de haber ganas para volver a los despertares nocturnos, los llantos y los pañales cuando yo lo teníamos olvidado.

En el medio de estas dos posturas hay otra intermedia, para mí la más razonable (de hecho mis hijas se llevan dos años entre las dos primeras y tres años entre la segunda y la tercera).

Personalmente, un año de diferencia me parece muy poco pues a esa edad el pequeño requiere todavía mucha atención de sus padres, y sobretodo de su madre, y cuatro o cinco años me parece demasiado porque me gusta que el mayor tenga un hermano con quien compartir en esos años (2-3 años) claves para la formación de la personalidad.

Considero que entre dos y tres años de diferencia entre hermanos es lo ideal para que cada cual sea atendido como se merece durante los primeros años y a la vez ambos tengan un compañero con quien compartir juegos y experiencias. Cada pareja valorará cuáles son sus preferencias y el modelo de familia que mejor va con ellos, según sus principios e ideales.

La edad del padre

Si bien la edad del padre puede no parecer un factor decisivo a la hora de buscar un segundo embarazo pues no es él quien lleva al bebé dentro y lo pare, tampoco es un factor menor.

El reloj biológico también pasa para el hombre. El esperma se deteriora con la edad, lo que supone que las posibilidades de fecundar un óvulo se ven disminuidas afectando la fertilidad de la pareja. Tened en cuenta que el embarazo podría retrasarse más de lo esperado.

Por su parte, cada vez hay más investigaciones que relacionan el momento tardío de ser padre con mayores riesgos para el bebé. Se lo ha vinculado con el autismo, con problemas psiquiátricos, entre ellos el trastorno bipolar, y con malformaciones congénitas en el recién nacido.

Además, por el natural deterioro genético de los espermatozoides, los hombres mayores de 50 años tienen cuatro veces más probabilidades de tener un hijo con Síndrome de Down.

Por los riesgos añadidos, al igual que se tiene en cuenta la edad de la madre, la edad paterna también debe ser considerada a la hora de formar una familia.

Eso en cuanto a la edad biológica, pues como en el caso de la madre, creo que la energía del padre también es clave. Y no sólo para cuidar a un bebé sino también pensando a largo plazo.

Espero que estas reflexiones os ayuden a decidir cuál es el mejor momento para buscar un segundo embarazo. En otro post hablaremos sobre cómo hay que preparase para el nuevo embarazo.
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