lunes, 23 de agosto de 2010

33ª semana de embarazo

  

Se inicia la 33ª semana del embarazo, el feto está a punto de alcanzar los dos kilos de peso, ahora supera los 1.900 gramos y su talla se sitúa en unos 44 centímetros. El crecimiento y el aumento de peso del futuro bebé serán las tónicas dominantes durante estas últimas semanas del embarazo, posiblemente el feto ya esté colocado en la posición adecuada para el parto, es decir en presentación cefálica o cabeza abajo, y se mantendrá así hasta el momento del nacimiento.

Esta posición provoca que la mayoría de los movimientos fetales sean percibidos en la parte superior de la barriga, además hay que añadir que se encuentra limitado por su tamaño y ya no se mueve con tanta soltura como lo hacía en semanas anteriores. En los movimientos que realiza el feto durante la 33ª semana del embarazo influye además la cantidad de líquido amniótico, recordemos que el volumen máximo de líquido es alcanzado en la 34ª semana de embarazo, siendo el promedio de unos 800 ml.

Hay que decir que la carencia o el exceso de líquido amniótico puede ser un indicador de un problema, generalmente la mayoría de los embarazos que presentan una de estas dos características se desarrollan con normalidad y el bebé nace sin complicaciones, pero existen riesgos. La falta de líquido amniótico puede provocar que el feto desarrolle contracturas en sus extremidades, también puede sufrir una afección denominada hipoplasia pulmonar, complicación que se caracteriza por un desarrollo incompleto de los pulmones del feto, los problemas derivados de ello pueden acabar con consecuencias fatales. De todos modos, en la ecografía correspondiente al tercer trimestre del embarazo el especialista ya habrá verificado la cantidad de líquido amniótico.

En la treintaitresava semana del embarazo, el desarrollo pulmonar prosigue, en apenas unas semanas habrá culminado y el futuro bebé estará listo para realizar su primera respiración. Como ya indicábamos en la 32ª semana del embarazo, el feto realiza movimientos oculares rápidos mientras duerme, son movimientos asociados a los sueños que puede tener resultantes de sus experiencias en el interior del vientre materno. Recordemos que los sentidos en el feto ya están desarrollados y las acciones y respuestas derivadas pueden ser la base de estos sueños.

Hablando de los ojos, las pupilas del feto ya son funcionales y reaccionan ante la luz dilatándose o contrayéndose dependiendo de la cantidad de luz que se pueda percibir dentro del útero. La exposición de la barriga a los rayos solares puede ser perfectamente percibida por el futuro bebé.

En la 33ª semana de embarazo el útero mide unos 40 centímetros, para hacernos una idea, antes de la concepción su tamaño era de unos 7,6 cm de longitud por 5 cm de anchura. La medida actual hace que el útero sobrepase en 8 centímetros la barrera del ombligo, por tanto, llega a aprisionar el esternón provocando molestias a la hora de respirar. Lo mismo ocurre con la vejiga, la presión provoca la necesidad de orinar varias veces al día y se pueden producir pérdidas de orina o incontinencia urinaria al toser, al reír o al realizar un pequeño esfuerzo.

Otra de las molestias significativas que se pueden sufrir además del dolor de espalda, las varices, los ardores o el estreñimiento, es el denominado síndrome del túnel carpiano. Se trata de una neuropatía (enfermedad del sistema nervioso) en la que el nervio mediano, nervio raquídeo que va desde el antebrazo a la mano, se queda atrapado en el túnel carpiano (conjunto de huesos carpianos que forman el esqueleto de la muñeca). El resultado es una inflamación de dichos nervios y como consecuencia se padecen dolores en las muñecas, las manos y los dedos. Esto ocurre por la retención de líquidos, ya que los líquidos ocupan espacios pertenecientes al nervio y por tanto el atrapamiento del nervio. En este caso el especialista recomendará el tratamiento más adecuado a seguir.

Otra molestia podría ser la ciática en el embarazo, la compresión del nervio ciático como consecuencia del aumento de la curvatura de la columna vertebral, lo que se denomina hiperlordosis. La curvatura adoptada durante el tercer trimestre del embarazo provoca el desplazamiento del hueso sacro y por tanto el nervio ciático se tensa provocando un dolor que se inicia a la altura de las dorsales o en los glúteos, bajando por toda la pierna. Ante estos síntomas, el especialista recomendará unos ejercicios adecuados que permitirán reducir la tensión y por tanto el dolor.

Quedan pocas semanas para el nacimiento del bebé, a medida que se acerca el feliz día pueden aparecer dudas y temores, es algo normal que podrás superar con el apoyo de la familia y la información del especialista que resolverá cualquier duda que tengas.
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