jueves, 9 de septiembre de 2010

El aseo con esponja

  

Aunque generalmente los niños disfrutan en el agua y el momento del baño sirve para relajarlos y predisponerlos para el sueño, hay bebés que lo pasan mal cuando los metemos en el agua y no disfrutan como deberían, para ello podemos optar por espaciar un poco los baños y en su lugar lavarle en seco con gasitas estériles o un aseo con esponja para bebés. Así evitaremos que pase un mal rato y le daremos tiempo para que se vaya acostumbrando al baño.

Además de que el aseo con esponja puede resultar muy práctico si estamos fuera de casa y no podemos bañarle normalmente, o si está enfermo y no queremos meterle en el agua para evitar enfriamientos innecesarios.

Lo fundamental para el aseo con esponja es disponer de una superficie estable e impermeable, poner un cambiador y una toalla encima evitará que mojes todo lo de alrededor. Preparar un par de recipientes con agua tibia, en uno echaremos el jabón del bebé mientras que el otro nos servirá para enjuagarlo después.

En cuanto a la limpieza se puede empezar por los ojitos, con una gasa estéril se empapa en el agua limpia y le mojamos los ojitos con cuidado, una gasa para cada ojo para evitar contagios innecesarios y otra gasa para cada ojo a la hora de secarlos, el mismo procedimiento para los oídos, eso sí limpiando sólo la zona externa que se ve, nunca el interior del oído pues podríamos provocar una otitis si le introducimos agua. La nariz es mejor limpiarla con suero fisiológico para así eliminar cualquier signo de congestión que pueda tener debido a los mocos.

Después podemos pasar al cuello, con la esponja, también las axilas y los pliegues de los muslos y bracitos, con mucho cuidado de secarlos bien después ya que ahí se pueden producir heridas muy molestas si la zona queda húmeda. En cuanto al culete, el aseo con esponja es muy bueno, eso sí para limpiarlos si es niña de delante hacia atrás para evitar infecciones.

Cuando es muy pequeño apenas se ensucia por lo que los días que vamos a utilizar el aseo con esponja no es necesario lavarle la cabecita, pero en caso de querer hacerlo se humedece un poco y se enjuaga con cuidado de que el agua no le caiga sobre los ojos u oídos, y hay que secarle enseguida ya que los pequeños pierden el calor por la cabeza.

Vía| Revista SerPadres / pequelia.es
Si te gustó, por favor dale click en el botón Me Gusta de Facebook aquí abajo o en el cuadro que está arriba a la derecha. Gracias !

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Blog Widget by LinkWithin